11 dic 2009

Alfabetització digital

¿Qué implica la alfabetización digital? ¿Qué competencias debe proporcionar y cómo debe adaptarse a los diferentes colectivos de la sociedad?

Miquel Àngel Prats i Fernández. Doctor en Pedagogía. Profesor de Nuevas tecnologías en la Facultad de Educación Blanquerna de la Universidad Ramon Llull y miembro del grupo de Investigación PsiTIC.

Es obvio que las nuevas tecnologías se han introducido en muchas facetas de nuestras vidas. Y es consecuente pensar también que el ritmo de crecimiento e innovación tecnológica no se va a detener, sino que esta realidad no ha hecho nada más que empezar. Dicho lo cual, me parece lógico pensar en tomar medidas preventivas para no aumentar ya más la conocida "brecha digital” o, lo que es lo mismo, la distancia entre aquellos que están alfabetizados digitalmente y que por muchas razones han podido "atrapar y subirse al carro tecnológico” y aquellos que no están alfabetizados ni pueden hacerlo, por otro sin fin de razones.

El dilema, creo yo, es entender el concepto de alfabetización digital. La tecnología existe y ha venido para quedarse. Esta realidad no la podremos cambiar. Lo importante ahora es determinar qué competencias son necesarias para que los ciudadanos sean autónomos, digitalmente hablando. Y esto se consigue con procesos de formación graduales y con diversas iniciativas en paralelo que respondan a diferentes perfiles, ámbitos y agentes implicados (ancianos, adultos, escolares, zonas en riesgo social,…).

A mi modo de entender, alfabetizar es instruir en los conceptos y procedimientos más básicos de la tecnología, es decir, en el caso que nos ocupa, aprender a leer y escribir con un nuevo lenguaje: el propio de los medios tecnológicos y audiovisuales. En definitiva, saber leer la tecnología y los medios audiovisuales (acrónimos, palabras reservadas, lectura de la imagen,…); saber escribir y comunicarse con ella con la finalidad última de llegar a ser libres y autónomos y, sobretodo, conocer los retos y oportunidades, así como las amenazas y límites que consecuentemente nos aporta su uso.

De esta forma, básicamente existen dos alternativas: o bien podemos alfabetizar con modelos altamente instructivos y diseñados de forma muy programada (véase el modelo ECDL (European Computer Driving Licence - Acreditación Europea de Manejo de Ordenador) en http://ecdl.ati.es que permiten incluso conseguir una acreditación europea en el manejo de ordenadores); o bien mediante acciones formativas de estilo más comunicacional y participativo, que parten de los intereses de los participantes (véase también en http://www.quadernsdigitals.net/index.php?accionMenu=hemeroteca.VisualizaArticuloIU.visualiza&articulo_id=8307). Ambos modelos son perfectamente compatibles y muy aptos para llegar a entender el lenguaje de la tecnología y sus propias reglas de juego. En cualquier caso, para alfabetizar digitalmente es muy importante tener en cuenta el tipo de participantes y el contexto. Lo demás viene solo…



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